El tratamiento ideal es el reimplante inmediato, cuanto más
rápido se realice, mejor será el pronóstico.
Así el 95% de los dientes reimplantados después
de 2 horas tras el traumatismo pueden presentar complicaciones.
Aunque la reimplantación del diente, no está
indicada en todos los casos. Cuando el reimplante inmediato
no es posible el medio de conservación del diente hasta
que reciba tratamiento es de vital importancia.
El diente no se puede secar al aire, debe estar húmedo
en todo momento. Si se almacena en medios no adecuados se
destruyen las células del ligamento dentario y el reimplante
fracasará. Por tanto, se debe mantener en un medio
lo más fisiológico posible para que las células
se mantengan vitales.
Los medios de conservación más aconsejables
son el suero fisiológico, la leche o la saliva. La
leche es casi fisiológica y no presenta contaminación
bacteriana. Las células pueden conservar así
su actividad varias si se pospone el reimplante.